El accidente nuclear de Chernobyl es el más famoso de la historia, pero no fue el único ni el más peligroso. Existen otros lugares con altos niveles de radiactividad que todavía siguen habitados.
El 26 de abril de 1986 ocurrió el accidente nuclear de Chernobyl, al norte de Ucrania, que en aquel entonces formaba parte de la Unión Soviética.
La explosión del reactor arrojó materiales radiactivos en al menos 30 kilómetros a la redonda, aunque los efectos inmediatos afectaron a países vecinos.
La radiación causó la muerte inmediata de decenas de personas y el daño a futuro es incalculable, aunque hay evidencia de enfermedades generacionales causadas por la radiación.
Chernobyl fue evacuada de inmediato, pero pasarán décadas para que se reduzcan los niveles de radiación y vuelva a ser una ciudad habitable.
Sin embargo, el accidente nuclear de Chernobyl no es el único incidente histórico. Hay otras ciudades donde ocurrieron eventos parecidos, pero no recibieron la misma atención y algunas de ellas siguen habitadas.
Semipalatinsk/Semey
En 1949, la Unión Soviética instaló una base de pruebas nucleares en Semipalatinsk, Kazajistán. Durante medio siglo, los habitantes de Semipalatinsk experimentaron la explosión de 456 bombas atómicas.
En la ciudad y sus alrededores vivían millón y medio de personas que se acostumbraron a los explosiones y estuvieron expuestos a la radiactividad.