Lo que deberían de ser unas amenas vacaciones familiares para Ana María Alvarado, se convirtió en una amarga experiencia luego de ser víctima de asalto en las calles de Copacabana, Brasil. Tras la aterradora situación y de horas de trámites de denuncia ante las autoridades, la presentadora de televisión compartió a detalle cómo fue que pasó todo mientras disfrutaba de sus días libres en Sudamérica.
Todo sucedió en un lugar público y a plena luz del día mientras turisteaba por la avenida principal. “Ni siquiera era una avenida oscura o una avenida alejada, en la principal, donde es el mero Copacabana y una moto nos llegó por atrás”, dijo desde Brasil al programa Sale el Sol. La también periodista explicó que en ese momento iba sólo con uno de sus hijos, a quien el ladrón empujó para después amenazarlo con un cuchillo. “Se llevó nuestras cosas. Escapan en moto, ni perseguirlos verdad”, dijo, un momento que los llenó de susto mientras los ladrones escapaban con celulares y otras pertenencias de valor.
Ana María contó que las mismas autoridades están conscientes de que a pesar de ser un lugar transitado por turistas, los asaltos son bastante comunes. Incluso al solicitar ayuda de policías que se encontraban en una patrulla cercana, les comentaron que lo robado suelen llevarlo a las favelas y ahí ni ellos pueden entrar “porque hay hombres armados, hay tiroteos”.
Agregó que al momento de solicitar auxilio, los policías le preguntaron si había podido ver las placas de la moto o grabar el asalto. “¿Cómo va a ver uno las placas si estás temblando del miedo, de que te sacaron un cuchillo, que te robaron tus cosas? ¿cómo vas a ver? ¿lo pudo grabar? pues como si se llevaron mi teléfono, o sea ni siquiera hacen el intento, la verdad”, expresó indignada.
A pesar de no sentirse motivada, Ana María tuvo que levantar la denuncia ya que es un requisito de la compañía ante robos como este. “Lo que temíamos era que usaran la información de dentro”, explicó. Además contó cómo iban utilizando el dispositivo, algo que los ladrones notan en los turistas, pues de esa manera no permiten que se bloqueé y así logran revenderlo.
Logró localizar su celular, pero decidió no hacer nada
Gracias a las herramientas de geolocalización y a que los ladrones no apagaron el celular, Ana y su familia pudieron ver en dónde estaban sus cosas: en las favelas. Tal como lo habían comentado los policías, los ladrones huyen a esa zona de Brasil para continuar con la venta ilegal de celulares. “Y pues claramente ni Dios va a entrar ahí ya que la policía misma nos dijo que no pueden ir”, explicó en sus historias, revelando su motivo para no seguir la pista del mapa.
En otra de sus historias comentó que había pasado más de cinco horas con las autoridades, para poder cancelar todo lo ligado al celular: “Es un viacrucis. Te piden demasiados datos que muchas veces no tienes o están en ese teléfono”.
Finalmente logró continuar con su viaje como estaba planeado, aunque lamentó la inseguridad que hay en zonas turísticas de Brasil: “Voy aterrizando en Sao Paulo estaba en Río de Janeiro y la verdad es que pues hay mucho turismo, es un país hermoso. Habíamos visitado lugares hermosos pero creo que sí es una desfortuna que roben tanto porque estaba yo en la delegación y llegaban personas cada cinco minutos con robos”. Y concluyó: “Además el susto y ver que sucede pues cada ratito, eso ensucia a un país tan hermoso como es Brasil”.