La faceta más importante en la vida deGabriel Sotono está frente a las cámaras, sino en casa. A lo largo de los años, el actor ha hablado abiertamente de la prioridad que representan sus hijas y de la relación de respeto que mantiene con Geraldine Bazán para acompañarlas en cada etapa. Esa dinámica de colaboración volvió a ponerse a prueba recientemente, cuando una de las menores sufrió un accidente que derivó en una breve hospitalización, episodio que encendió las alertas familiares y que, como dejó en claro el propio intérprete, terminó sin consecuencias mayores.
Fue en entrevista con el programa Hoy donde el protagonista de Corazón de Orocompartió cómo vivió esos momentos de incertidumbre y explicó qué fue lo que ocurrió. “Me hablaron, no estaba yo en México, ya cuando regresé ya habían salido del hospital. No pasó a mayores que es lo bueno, gracias a Dios, pudo haber sido en el ojo o algo más grave”, precisó ante las cámaras, subrayando que el susto fue mayor que las consecuencias físicas.
A propósito de la distancia que lo separaba de su hija cuando recibió la llamada, Gabriel reconoció que mantenerse informado fue fundamental para conservar la calma. “Está bien, que es lo importante. Ahorita están con su mamá, pero he estado en contacto todo el tiempo con ella. Está bien, no pasó a mayores… Una caída de muchas que nos pasan en la vida”, comentó, dejando en claro que, pese al sobresalto, la joven se encuentra estable y acompañada.
Agradece a Geraldine por cuidar de sus hijas
En ese mismo sentido, el actor destacó la reacción inmediata de Geraldine, quien actuó con rapidez al percatarse de la situación. “Más o menos como a las 9 o 10 de la noche, como estaban con ella, respondió y afortunadamente estamos muy cerca del hospital, la llevó al hospital y no pasó a mayores… Le quitan las puntadas el viernes, el proceso de un golpe, es mi hija y se siente horrible”, sentenció en el matutino.
Con la serenidad que le da saber que todo quedó en un susto, Gabriel Soto afirmó que “la vida continúa” y reiteró que lo verdaderamente importante es la salud de su hija. El episodio, aunque breve, evidenció la coordinación entre ambos padres y la prioridad absoluta que representan sus hijas, un frente común que, en momentos de tensión, vuelve a confirmar que más allá de cualquier circunstancia personal, el bienestar de ellas es lo primero.