La hepatitis C continúa representando un reto para la salud pública, aunque su comportamiento epidemiológico ha cambiado en los últimos años. Durante una entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública, el infectólogo e investigador Dr. Jorge Santana, expresidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Puerto Rico, explicó cómo ha evolucionado el perfil de los pacientes, cuáles son los principales desafíos para alcanzar la eliminación de la enfermedad y hacia dónde se dirige la investigación.
La hepatitis C ya no afecta principalmente a los "baby boomers"
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El especialista explicó que, en términos generales, Puerto Rico se encuentra en una mejor posición que hace cinco o seis años, debido a que actualmente se recopilan y analizan datos que permiten conocer con mayor precisión dónde se concentra la epidemia.
Sin embargo, señaló que el perfil de las personas afectadas ha cambiado de manera importante. Mientras anteriormente la mayoría de los casos correspondía a personas nacidas entre 1945 y 1969 —la generación conocida como "baby boomers"—, ahora la infección se observa con mayor frecuencia entre adultos de 35 a 55 años.
Según indicó, la mayor positividad se registra en usuarios o exusuarios de drogas inyectables e inhaladas, seguida de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres sin protección, personas que han estado privadas de libertad y, en menor proporción, personas con tatuajes.
Asimismo, precisó que la mayoría de los casos continúa presentándose en hombres.
Las personas privadas de libertad siguen siendo una población vulnerable
El Dr. Santana explicó que en el sistema correccional se realiza una prueba de hepatitis C al momento del ingreso junto con otros exámenes médicos.
No obstante, advirtió que muchas personas permanecen meses o años en distintas instituciones penitenciarias sin volver a ser evaluadas, pese a que durante ese tiempo pueden exponerse nuevamente al virus debido a prácticas como el uso de drogas, las relaciones sexuales o la realización de tatuajes no regulados.
A su juicio, esto favorece que algunas personas regresen a la comunidad sin conocer su estado serológico.
Los tratamientos curan la infección, pero no evitan una nueva exposición
El infectólogo destacó que los tratamientos actuales permiten curar la hepatitis C, aunque aclaró que esa curación no confiere inmunidad permanente.
"El tratamiento te cura, pero si tú sigues con las prácticas de conducta de ponerte a riesgo de adquirir la hepatitis C, la puedes volver a adquirir", explicó.
En ese sentido, insistió en la importancia de reducir los factores de riesgo para evitar nuevas infecciones.
La hepatitis C sigue siendo una causa importante de enfermedad hepática
Aunque reconoció que la mortalidad ha disminuido, el especialista afirmó que la hepatitis C continúa siendo una de las principales causas de trasplante hepático a nivel mundial y que todavía provoca muertes.
Explicó que los tratamientos actuales logran curar aproximadamente al 95% de los pacientes en un periodo de entre ocho y doce semanas, una inversión considerablemente menor que el costo asociado a un trasplante de hígado y su seguimiento.
La investigación busca acercar el diagnóstico y el tratamiento a los pacientes
El Dr. Santana indicó que una de las principales estrategias en desarrollo consiste en identificar y tratar a las personas allí donde se encuentran, facilitando el acceso al diagnóstico.
En ese contexto, explicó que las pruebas de atención inmediata ("point of care") permitirán confirmar la infección mediante equipos portátiles e iniciar el tratamiento de forma más rápida.
Además, mencionó que existen investigaciones sobre formulaciones con nanopartículas de medicamentos que, en el futuro, podrían simplificar aún más el tratamiento de la hepatitis C.