Los cubrebocas se volvieron un producto necesario en 2020, pero su uso es una mala noticia para el medio ambiente porque están contaminando el océano.
Con la llegada de la pandemia, los cubrebocas se volvieron un producto básico para proteger la salud propia y de quienes nos rodean.
Sin embargo, al ser productos desechables, se convirtieron en una amenaza para el medio ambiente, especialmente para los océanos.
De acuerdo con un estudio de Oceans Asia, una organización dedicada a la conservación marina, se estima que más de 1,500 millones de cubrebocas terminarán en el mar en 2020.
Los residuos de mascarillas en el océano equivalen a 6,240 toneladas métricas de residuos extra de contaminación plástica.
We found masks washing in caught up in #GhostGear, covered in oil and some already beginning to break apart, transitioning towards the micro plastics that will devastate our #Oceans for hundreds of years!#Reusable #Sustainble pic.twitter.com/WhjbH9CAqf
— OceansAsia (@oceansasia1) November 28, 2020
«Los 1,560 millones de mascarillas que probablemente ingresarán a nuestros océanos en 2020 son solo la punta del iceberg. Las 6,240 toneladas de mascarillas son solo una pequeña fracción de las 8 a 12 millones de toneladas métricas de plástico que ingresan a nuestros océanos cada año», dice Teale Phelps, investigador principal del estudio.
La mayoría de cubrebocas desechables están fabricados con una tela a base de polipropileno plástico, el cual no es amigable con el medio ambiente.
Según Oceans Asia, la cantidad de basura generada en 2020 tardará al menos 450 años en degradarse.
El hecho de que las mascarillas sean fabricadas para un solo uso y la recomendación de deshacerse de ellas por higiene y para evitar infecciones ocasiona que se generen más residuos.
We first alerted the world to the problem of #SingleUsePlastic face masks washing up on #HongKong beaches in February 2020