Su historia de amor comenzó hace casi cinco años, cuando Michelle Renaud y Matías Novoa se conocieron durante la filmación de la película "Doblemente embarazada 2". Se casaron en 2023 en una romántica ceremonia íntima en la que estuvieron presentes Marcelo, el primogénito de la actriz, y Axel, hijo del actor chileno. Así empezó esta hermosa familia que sigue creciendo. Hace dos años, la pareja tomó la decisión de mudarse a España, donde recibieron a Milo, el primer hijo en común de la pareja. Y a principios de este 2026 dieron la bienvenida a Milán, quien llegó con proyecto bajo el brazo, por lo que Matías ha vivido su paternidad a caballo entre la Ciudad de México y Madrid, debido a que se encuentra grabando una telenovela.
Mientras tanto, Michelle, una mujer decidida, comprometida y con una alegría de vivir hoy multiplicada por tres, disfruta plenamente de su maternidad: "Estoy viviendo mi mejor etapa. He disfrutado mucho desde que me convertí en madre, pero esta vez, con la llegada de Milán, siento que estoy viviendo una maternidad muy serena; este bebé es muy tranquilo. Y vivo enamorada de Milo, de Marcelo, extrañando a mi esposo, pero con muchos planes juntos. No cambiaría este momento de mi vida por nada", comparte con voz dulce y un tierno brillo en los ojos mientras acuna a su pequeño.
En una cálida y soleada mañana de primavera, la protagonista de "Mamá reinventada" nos recibe, espléndida y sonriente, en su hogar para presentarnos a Milán, que ya tiene tres meses, acompañada de sus otros dos caballeritos: Milo, su "torbellino de amor", que cumplirá dos años en junio, y Marcelo, su gran apoyo y pequeño cómplice, que ya tiene nueve años.
Aunque casi no duermo, pongo la alarma a las siete y media de la mañana para despertar a los niños; preparo a Milo para ir al colegio, mientras Marcelo se arregla solo. Les doy el desayuno y luego subo a buscar al bebé para amamantarlo.
Después, llevo a los chicos a la escuela y disfruto de la mañana a solas con mi pequeño. Por la tarde, recojo a mis hijos del cole y solemos irnos al parque. A Milo le encanta ir al supermercado, así que muchas veces me acompaña. A partir de las siete de la tarde hay que irse a la cama. Los días más divertidos son los sábados y domingos: pasamos todo el día juntos, nos gusta mucho ir al bosque y lo disfrutamos enormemente.
Tienen de los dos. Milán es muy tranquilo, un bebecito de paz: lo dejas en su cuna y no llora, ni de día ni de noche. Milo, que está por cumplir dos años, es mi torbellino de amor. Nunca sabes con qué va a salir. Es muy simpático, pero también demandante e intenso; si se enoja, puede hacer un superberrinche, aunque en otros momentos te llena de besos.
Su presencia se nota: en cualquier lugar se sabe cuando Milo ha llegado. Es terco y, cuando quiere algo, no se le quita de la cabeza en todo el día.Él escoge su ropa; no hay manera de vestirlo a mi gusto.
Disfruta mucho comer y le encanta jugar con Marcelo, aunque a veces es un poco tosco con él; en cambio, con el bebé es muy tierno y cuidadoso. Y Marcelo es mi niño sabio: generoso, siempre dispuesto a ayudar, y disfrutamos mucho nuestras pláticas.
No, al contrario, siempre lo ha mirado con ternura y le da besitos.
"Trato de ser una mamá tranquila y procurarles un hogar bonito. Mi lema es que 'cuando ellos lleguen a casa, sientan paz'"
Siempre he dicho que la maternidad es lo más retador que existe en el mundo, lo más difícil. Pero siempre hago la analogía de que es como correr una maratón: si quieres llegar a la meta, tienes que entrenar durante meses, disciplinarte, comer distinto, mentalizarte… Luego, mientras corres la maratón y vas cansadísima, piensas: "Ay no, no hubiera hecho esto...".
En otro momento, empiezas a disfrutar, pero después te duelen las piernas, y sigues… y cuando cruzas la meta experimentas una felicidad única. Así es para mí la maternidad: hay momentos en los que siento mucho cansancio y digo "necesito dormir" o "quiero un tiempo para mí", y a veces no se puede.
Así es, siempre es muy gratificante tener a tu bebito en brazos, o cuando Milo o Marcelo me dicen: "Mami, te amo". Lo que ellos me hacen sentir vale absolutamente todo el esfuerzo. Todas las noches, cuando ya están dormidos, pienso: "Wow, lo logré", y eso me llena de orgullo y me recuerda que sí se puede. También me inspira mi mamá, porque no tenía ayuda, tenía tres hijos y aun así lo hacía muy bien.
Pienso que estaría todo el tiempo conmigo, ayudándome, disfrutando de sus nietos, muy feliz. Me encanta enviarle fotos de los niños a mi esposo durante el día y, si mi mamá estuviera, podría mandárselas también. En cada momento especial pienso en ella. Esta es la etapa más importante de mi maternidad y me hubiera encantado que estuviera aquí.
"Sueño con ver crecer a mis hijos felices y estar con mi esposo; es todo lo que pido"
Su mejor papel
Siento que soy un poco de todo. Miedosa no; al contrario, se me da fácil. Siento que tengo claro cómo entender a mis hijos y qué necesita cada uno. La comunicación con ellos me ayuda muchísimo. Sí soy muy estricta con los horarios, mi prioridad son sus rutinas y sus tiempos de sueño. No soy una mamá que improvisaría una siesta en un restaurante; para mí, el descanso es sagrado y no los desvelo por nada del mundo. Por supuesto, considero muy importante su alimentación.
Trato de ser una mamá tranquila y procurarles un hogar bonito. Mi lema es que: "Cuando ellos lleguen a casa, sientan paz"; que sepan que, aunque el mundo esté en caos, si en el colegio los molestaron o si afuera hay problemas, aquí pueden experimentar tranquilidad. Obviamente valoro la disciplina, pero trato de explicarles las cosas, sobre todo a Marcelo, que es el mayor, y con él manejo mucho el diálogo.
En cambio, con Milo necesito una estructura diferente, porque las palabras no funcionan tanto con él; hay que enseñarle con límites, y ya los estamos trabajando, porque aunque está chiquito, eso le da contención desde ahora. En ese sentido, me fascina el aspecto psicológico de la maternidad, estudio y aplico el aprendizaje con mis hijos, me encanta. La verdad es que pongo empeño en ser una mamá serena.
Marcelo es superfutbolero. Aún no sabemos qué vamos a hacer porque hay mucha diferencia horaria y algunos partidos serán de madrugada aquí en España. A mí me encanta el Mundial. Quizás Marcelo tendrá que conformarse con las repeticiones, pero yo, como no duermo por el bebé, seguro que estaré muy atenta a los partidos.
Mis suegros estuvieron aquí durante tres meses, llegaron poco antes de que naciera el bebé. Son lo máximo, me ayudaron muchísimo, son supercariñosos, más porque sabían que Mati se iba, entonces vinieron a apoyarme.
Luego me visitó una prima y pronto viene mi tía para hacer relevo. La verdad es que me siento sumamente afortunada porque toda la familia se organiza para venir a ayudarme. Claro que estoy deseando que venga Matías y podamos compartir la rutina todos juntos.
Está haciendo una telenovela en México y, la verdad, está muy nostálgico porque es un papá muy apegado a sus hijos. Le resulta difícil ver crecer a Milán a distancia y no poder estar al lado de Milo, quien además tiene papitis a un nivel que yo nunca había visto. Eso le duele. Extraña muchísimo a Marcelo porque ellos tienen sus actividades juntos. Cuando Matías está aquí, lo lleva caminando a la escuela y platican. Y Marcelo también lo extraña muchísimo.
"Estoy viviendo mi etapa más serena y mi proyecto más importante: la maternidad"
Sí, vive su paternidad a la distancia, pero trata de venir cada que puede. Es verdad que, por otro lado, está contento porque ha aprovechado mucho para convivir con Axel, que está en México. Así que todo tiene sus pros y sus contras. Lo estamos sobrellevando de la manera más generosa posible y en lugar de enfocarnos en la ausencia, nos la pasamos haciendo planes bonitos para que cuando estemos juntos sea increíble.
Nos gusta mucho ir al bosque y, ahora que está cada vez más cerca el verano y sus meses cálidos, estamos viendo a dónde irnos todos en familia cuando regrese Mati, haremos un viaje padre. Sin embargo, lo que más nos gusta es estar en casa; somos muy hogareños.
Aires madrileños
Sí. Bueno, la verdad nunca hay nada definitivo, ya sabes "cuéntale a Dios tus planes para que se ría de ellos" Pero, sí, planeamos quedarnos aquí para siempre.
No he encontrado dificultad en la adaptación; creo que todo ha sido mucho más fácil de lo que pensaba. La gente es muy cálida con nosotros y estamos en una zona que nos encanta.
Marcelo se acopló desde el primer día, y yo me encuentro muy a gusto, en paz y tranquila. Creo que lo más difícil que he vivido en España ha sido sacar el carnet de conducir, porque aquí se maneja muy distinto que en México y, después de reprobar un par de veces el examen, finalmente lo conseguí y todo bien.
A mi hermano. Lo extraño mucho. Nos ha visitado solo una vez, me gustaría que conociera a mis hijos, solo conoce a Milo, pero aún era muy chiquito. Tampoco yo he regresado a México desde que nos mudamos, mi familia no conoce a mis hijos. Y también extraño la comida: los chilaquiles, el mole y los Indy dedos (ríe).
Me sorprende que todo el mundo me pregunta lo mismo y yo pienso: "¡Pero si ya somos muchos!". No estoy cerrada a la idea porque me encanta ser mamá; este bebecito ha sido tan fácil que, de pronto, le digo a Mati: "¿Y si buscamos otro después?".
Pero, siendo realistas, prefiero quedarme con los que tengo, porque para mí también es importante retomar mi carrera; es algo que me llena muchísimo y que extraño. Ya tengo ganas de volver al "set". Y quiero que con Milán suceda lo mismo que con Milo y Marcelo, que siempre han sido mis pequeños compañeros de llamados. Ya estoy emocionada por descubrir a qué proyecto me acompañará este bebé.
"No he regresado a México desde que nos mudamos, mi familia aún no conoce a mis hijos. Los extraño mucho"
Sí, de hecho al mes de haber nacido Milán, estando yo aún en cuarentena fui a filmar a Colombia y salió todo muy bien. Mis hijos son niños de "set" y me gusta tener la fortuna de poder compaginar ambas cosas.
Sí. Cualquier camino que ellos elijan yo los apoyaré, pero a mí esta carrera me parece preciosa, gratificante, se crece muchísimo y me gusta mucho. Los apoyaría cien por ciento.
Estoy en planes de realizar una serie y a la espera de que se estrene la película que filmé aquí en España el año pasado, una "biopic" de Mägo de Oz (considerada la mejor banda española de rock pesado), que se viene en grande. Mientras tanto, estoy viviendo mi proyecto más importante que es la maternidad.
Quiero hacer muchos proyectos importantes. Mi sueño es encontrar ese personaje que te cambia la vida y que se vuelve un ícono. Quiero realizar proyectos padres de los que yo me pueda sentir muy orgullosa, que lleguen a México, que sean lo más internacionales posibles. Y, por supuesto, sueño con ver crecer a mis hijos felices y estar con mi esposo; es todo lo que pido.