Puerto Rico enfrenta una carga creciente de enfermedades crónicas que afecta a más de la mitad de su población adulta. Así lo reveló Kaitleen Rodríguez Corretjer, gerente de datos de la Unidad de Salud Pública, Sección de Prevención y Control de Condiciones Crónicas del Departamento de Salud, durante una conferencia en la que especialistas del sector trazaron el panorama epidemiológico de la isla de cara a la planificación 2026–2030.
La presentación ofreció un análisis detallado de morbilidad, mortalidad y factores de riesgo, con un llamado explícito a convertir los datos en acción.
Noticias relacionadas
Enfermedades crónicas en las Américas: 6 millones de muertes al año, pese a que hasta 80% son prevenibles
Conferencia de Atención Integral de Enfermedades Crónicas: Ruta para un Puerto Rico más saludable
Emergencias en el Hospital Damas: especialistas 24/7, diagnóstico de alta precisión y enfoque humano
Según los datos del 2024, las enfermedades del corazón encabezan las causas de muerte en Puerto Rico, seguidas por neoplasias malignas, diabetes, alzhéimer, accidentes, enfermedades renales, cerebrovasculares y respiratorias crónicas. De las primeras diez causas de defunción, siete corresponden a enfermedades crónicas.
De acuerdo a Kaitleen, "aproximadamente 5 de cada 10 adultos vivían con al menos una condición crónica para el 2024." La artritis lidera las prevalencias con un 24.6%, seguida por depresión (considerada también enfermedad crónica), diabetes con 17.8%, asma, cáncer, enfermedad del corazón y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La diabetes, en particular, ocupa el tercer lugar tanto en prevalencia como en causas de muerte.
Multimovilidad y envejecimiento: el doble reto
Rodríguez Corretjer subrayó que el desafío no reside únicamente en condiciones aisladas, sino en un escenario de multimovilidad dentro de una población que envejece. Del 52% de adultos con al menos una condición crónica, el 27% convive con una sola enfermedad, el 14% con dos, el 6% con tres y el 5% con cuatro o más.
Tendencias en aumento (AAPC): Los datos muestran incrementos en la prevalencia de enfermedad renal, EPOC y diabetes. En incidencia, se registran aumentos significativos en cáncer de próstata, mama, útero, tiroides y páncreas.
Cáncer: Casi cuatro de cada diez personas serán diagnosticadas
En materia de cáncer, los datos del período 2018–2022 indican que el 39.7% de las personas recibirán algún diagnóstico oncológico a lo largo de su vida. En hombres, los sitios de mayor incidencia y mortalidad son próstata, colon y recto, y pulmón; en mujeres, mama, colon y recto, con útero y pulmón en las posiciones siguientes.
Las poblaciones más vulnerables
La gerente de datos enfatizó la importancia de identificar con precisión los grupos más afectados para orientar las intervenciones. A lo largo de las distintas condiciones analizadas, se repiten patrones comunes de mayor riesgo:
"No me gusta que el dato se quede solo plasmado en una presentación en papel; me gusta que se convierta en acción."
En artritis, diabetes y enfermedad del corazón, los adultos de 65 años o más, las mujeres, las personas con menor nivel educativo e ingresos inferiores a $15,000 anuales, así como quienes padecen hipertensión o colesterol elevado, concentran la mayor carga. En depresión y asma se destacan además los usuarios de tabaco y el grupo de 55 a 64 años.
Factores de riesgo y la apuesta por la prevención
La presentación distinguió entre factores de riesgo no modificables —como la edad y el sexo— y modificables, vinculados a estilos de vida: uso de tabaco, hábitos alimentarios inadecuados, inactividad física, sedentarismo y consumo de alcohol. Estos últimos constituyen el eje central de las estrategias de prevención proyectadas en el Plan de Acción 2026–2030.
Se señaló además que el 4.3% de las muertes registradas son atribuibles al uso de tabaco, lo que refuerza la necesidad de políticas sostenidas de control del tabaquismo y promoción de entornos saludables.